OBRAPOÉTICA de ARMAK de ODELOT
La luz se diluye en el aire y se enrojece.
El calor del color se torna opaco y muere.
El sonido se apaga,
lo claro se torna oscuro
y la forma de todo se deforma en nada.
Calla el gallo.
El grillo canta.
Se despide el día, oscurece.
El sabor de tu sobar se hace amargo
y la noche se viste de luto por tu muerte.
Más mi último adiós,
nunca se va y siempre llega
al compás de mi pulso que poco a poco se adormece.
En alas de ilusión se transforma el sueño,
en vientos de pasión, en brisa y en marea.
Atardecer de verano.
¡ Qué bello eres!
Más naciste para morir cada día,
continuamente.